Dónde tirar una impresora vieja en Barcelona y reciclarla correctamente
Last Updated on 4 días ago by sinai
Cada año, miles de impresoras terminan almacenadas en oficinas, trasteros o, peor aún, desechadas incorrectamente junto a residuos comunes, por no saber dónde tirar una impresora vieja. El problema no es solo la acumulación de equipos obsoletos: una mala gestión puede generar riesgos ambientales, incumplimientos normativos y pérdida de trazabilidad en los residuos electrónicos.
Para muchas empresas en Barcelona, especialmente aquellas que renuevan equipos informáticos con frecuencia, surge la misma duda: ¿dónde tirar una impresora de forma segura y legal?
La respuesta depende del volumen, del tipo de residuo y de si se necesita una gestión certificada conforme a la normativa RAEE.
En esta guía te explicamos cómo reciclar impresoras correctamente, qué opciones existen y cuándo conviene recurrir a un gestor autorizado de residuos electrónicos.
¿Por qué no se debe tirar una impresora vieja a la basura?
Aunque pueda parecer un residuo más, una impresora forma parte de los llamados RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos). Esto significa que contiene materiales y componentes que requieren un tratamiento especializado.
Entre ellos encontramos:
- plásticos técnicos,
- circuitos electrónicos,
- metales,
- cables,
- tintas,
- tóner,
- e incluso componentes potencialmente contaminantes.
Cuando una impresora se desecha incorrectamente, estos materiales pueden acabar contaminando el suelo y el agua o dificultando procesos de reciclaje y recuperación de recursos.
Además, para las empresas, una gestión inadecuada puede convertirse en un problema de cumplimiento ambiental y trazabilidad de residuos.
Hoy, la sostenibilidad empresarial ya no es solo una cuestión reputacional. También forma parte de las políticas ESG, auditorías ambientales y compromisos de economía circular que muchas organizaciones en Barcelona están implementando.
Dónde tirar una impresora vieja correctamente
La mejor opción dependerá de si se trata de un uso doméstico o empresarial, del volumen de equipos y del nivel de control que necesite la empresa sobre el proceso de reciclaje.
Puntos limpios y centros de reciclaje
Los puntos limpios aceptan residuos electrónicos y pueden ser una solución puntual para pequeñas cantidades de equipos.
Sin embargo, para empresas, esta vía suele presentar limitaciones:
- no siempre existe trazabilidad,
- no se gestionan recogidas,
- y puede resultar poco operativa cuando hay varios equipos.
Además, en procesos de renovación tecnológica, trasladar manualmente impresoras, multifuncionales y consumibles puede convertirse en una carga logística innecesaria.
Tiendas y distribuidores de equipos electrónicos
Algunos establecimientos aceptan aparatos antiguos al comprar nuevos dispositivos electrónicos.
Esta alternativa puede ser útil en casos concretos, aunque normalmente está pensada para usuarios particulares y no para empresas que necesitan:
- certificados de gestión,
- recogidas organizadas,
- destrucción segura,
- o tratamiento de grandes volúmenes.
Gestores autorizados de residuos electrónicos
Cuando una empresa necesita garantizar una gestión segura, documentada y alineada con la normativa RAEE, lo más recomendable es trabajar con un gestor autorizado.
Esto permite:
- asegurar la correcta valorización de los residuos,
- obtener trazabilidad documental,
- facilitar recogidas,
- reducir riesgos ambientales,
- y optimizar la gestión interna de residuos tecnológicos.
En el caso de oficinas, centros educativos, coworkings, clínicas o empresas tecnológicas, contar con un servicio especializado simplifica enormemente el proceso.
Si tu organización necesita una gestión profesional, puedes consultar el servicio de
ACS Recycling – reciclaje de impresoras en Barcelona
para gestionar impresoras y residuos electrónicos de forma certificada.
Cómo reciclar una impresora paso a paso
Muchas empresas desconocen que un reciclaje eficiente empieza antes de la recogida del equipo.
Retirar cartuchos y tóner
Los cartuchos y tóner deben gestionarse de forma diferenciada.
Estos residuos contienen componentes y sustancias que requieren un tratamiento específico, por lo que no deben mezclarse con residuos convencionales.
Además, separar estos elementos facilita el reciclaje y recuperación de materiales.
Revisar información almacenada
Las impresoras multifunción modernas pueden almacenar:
- historiales de impresión,
- configuraciones de red,
- escaneos,
- e incluso información sensible.
Antes de desechar cualquier equipo, es recomendable:
- borrar datos internos,
- restaurar configuraciones,
- y garantizar la protección de información corporativa.
Este aspecto es especialmente importante en sectores con altos requisitos de confidencialidad, como despachos, clínicas o departamentos financieros.
Preparar el equipo para la recogida
Agrupar los equipos correctamente ayuda a agilizar el proceso de recogida y reciclaje.
Lo ideal es:
- separar cables y periféricos,
- identificar equipos averiados,
- clasificar consumibles,
- y organizar los residuos por tipología.
En operaciones de renovación tecnológica, este paso puede ahorrar tiempo y reducir incidencias logísticas.
Qué ocurre con las impresoras recicladas
Uno de los grandes errores es pensar que reciclar consiste únicamente en “tirar” un equipo.
En realidad, el reciclaje electrónico permite recuperar una gran cantidad de materiales reutilizables.
Separación y valorización de materiales
Durante el proceso de reciclaje, las impresoras son desmontadas para separar:
- plásticos,
- aluminio,
- cobre,
- componentes electrónicos,
- y otros materiales aprovechables.
Muchos de estos recursos pueden reincorporarse a nuevos procesos productivos, reduciendo la extracción de materias primas.
Economía circular y sostenibilidad empresarial
La correcta gestión de residuos electrónicos forma parte de las estrategias de economía circular que cada vez más empresas incorporan en sus políticas ambientales.
Reciclar impresoras no solo reduce residuos:
- también disminuye impacto ambiental,
- mejora indicadores ESG,
- y fortalece el compromiso sostenible de la organización.
En un entorno empresarial donde clientes, inversores y administraciones valoran cada vez más las prácticas responsables, este tipo de acciones generan un impacto reputacional positivo.
Normativa RAEE y reciclaje de impresoras en empresas
La normativa RAEE regula la gestión de residuos eléctricos y electrónicos para garantizar su correcto tratamiento ambiental.
En el caso empresarial, esto implica:
- gestionar adecuadamente los residuos tecnológicos,
- evitar vertidos incorrectos,
- y asegurar procesos trazables.
Además, muchas organizaciones necesitan justificar documentalmente la correcta gestión de sus residuos electrónicos ante auditorías o certificaciones ambientales.
Por ello, trabajar con gestores autorizados se ha convertido en una práctica clave para empresas que buscan minimizar riesgos y profesionalizar su gestión ambiental.
Cuándo una empresa debería contratar un servicio especializado
Existen situaciones donde recurrir a un gestor autorizado deja de ser una opción y pasa a ser una necesidad operativa.
Por ejemplo:
- renovación de oficinas,
- sustitución de equipos informáticos,
- cierres o mudanzas,
- acumulación de residuos electrónicos,
- gestión de múltiples sedes,
- o necesidad de certificados ambientales.
En estos escenarios, externalizar la gestión permite ahorrar tiempo, reducir errores y garantizar el cumplimiento normativo.
Si tu empresa necesita una solución profesional para la gestión de impresoras y residuos electrónicos, puedes conocer el servicio especializado de
ACS Recycling – reciclaje de impresoras en Barcelona orientado a organizaciones que buscan una gestión segura, eficiente y certificada.
Conclusión
Saber dónde tirar una impresora correctamente es mucho más que resolver un residuo puntual. Para las empresas, implica responsabilidad ambiental, cumplimiento normativo y compromiso con la sostenibilidad.
Frente al aumento constante de residuos electrónicos, apostar por un reciclaje profesional permite transformar un problema operativo en una acción alineada con la economía circular.
Y cuando se trata de gestionar impresoras en oficinas o entornos corporativos, contar con un gestor autorizado marca la diferencia entre simplemente desechar equipos o hacerlo de forma segura, trazable y responsable.

Director Comercial en ACS Recycling con más de 10 años de experiencia en el ámbito comercial, especializado en gestión de residuos y economía circular. Ha liderado proyectos de desarrollo de negocio, marketing y ventas en entornos industriales, sanitarios y ambientales. Actualmente asesora a empresas y entidades públicas en la correcta gestión de residuos —especialmente RAEE—, ayudándolas a convertir las obligaciones legales en oportunidades de eficiencia, sostenibilidad y valor económico.