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ACS Recycling

Valorización de residuos

Valorización de RAEE para bosques limpios

RAEE es la sigla con la que se conoce a un tipo de desechos urbanos: los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos. También, se los suele denominar de manera informal como e-desechos o basura tecnológica o en inglés como e-waste o por la sigla WEEE (Waste Electrical Electronic Equipment). La denominación RAEE incluye a todos los aparatos eléctricos y electrónicos que se acercan al final de su “vida útil” y pasan a ser residuos, considerando todos aquellos componentes y subconjuntos que forman parte del producto en el momento que se desecha. Muchos de estos productos se pueden reducir, reutilizar, reciclar o recuperar.

En qué consiste la valorización de residuos

Se define la valorización de residuos como el resultado de un estudio que establece cómo un residuo pudiera sustituir a otros materiales dentro de un objeto que está diseñado para cumplir una función determinada. En el caso de valorización de los RAEE, una vez finalizado el proceso de tratamiento de los RAEE se obtiene la materia prima, esta puede ser muy variada según la tipología de RAEE gestionada, como por ejemplo hierro, madera, plástico, aluminio, cobre, etc. Estos son enviados a tratamiento que mediante diferentes procesos cierran el círculo del reciclaje.

De acuerdo con la Directiva 2008/98/CE de residuos, la valorización se define como la “operación cuyo resultado principal es que el residuo sirva a una finalidad útil al sustituir a otros materiales que, de otro modo, se habrían utilizado para cumplir una función particular”.

No todo debe terminar en la basura, rechazo o eliminación, pero algunos componentes no puedes ser valorizados ni reutilizados, por ende, se procede a su rechazo/eliminación. Por eso, existen plantas de tratamiento de residuos que clasifican cada tipo de material. Como es nuestro caso, ya que disponemos de una planta de tratamiento de RAEE. Una vez que termina este proceso, estos desperdicios se preparan para transformarse y tener una nueva utilidad, cumpliendo con uno de los ciclos de la economía circular.

Importancia de la valorización de residuos en España

En los últimos tiempos, la generación de residuos en España se ha visto incrementada considerablemente, siendo ésta superior a los 100 Mt anuales. Desafortunadamente, este aumento no ha llevado aparejado una evolución adecuada en la gestión sostenible, prevaleciendo el vertido como opción principal frente a otras alternativas de tratamiento más adecuadas desde un punto de vista medioambiental como son la reutilización, el reciclaje o la valorización energética. Esta situación se ha producido ya que lamentablemente en ciertas comunidades autónomas es más económico depositar los residuos en un vertedero por la ausencia de gravámenes fiscales y la ausencia de medidas que obliguen legalmente al pretratamiento de los residuos, como factores principales que favorecen el vertido frente a otros tipos de tratamiento más sostenibles, difiriendo bastante de otros países europeos como Alemania, con los efectos ambientales negativos asociados.

valorización de residuos

Tipos de valorización de residuos

  • Valoración energética

A través de la incineración de residuos se obtiene la energía proveniente de estos materiales. Esta energía, a veces, es comparable con las funciones de los combustibles convencionales como el carbón, el gas y la hidroelectricidad.

Este en un concepto relativamente nuevo, en auge y muy beneficioso, dado que no necesita de grandes extensiones de tierra y se rige por un riguroso control ambiental.

  • Valoración de materiales sólidos

Es la obtención de materia prima a través del reciclaje. En este aspecto, es común la gestión de residuos no peligrosos como envases plásticos, de papel, cartón, vidrio, entre otros. La obtención de estos materiales es mucho más beneficioso, tanto por el medio ambientalmente, como económicamente que la extracción de estos materiales.

Beneficios de la valorización de residuos

  1. Reducción de la cantidad de residuos

Al implementar la valorización de residuos, se disminuye la cantidad de residuos que finalmente llega a los vertederos.

Si un porcentaje de los desechos de cada empresa termina en su reciclaje o reutilización, se hablaría de una disminución importante de la contaminación a la que se somete al planeta.

Es importante recordar que los colectores de basura representan un riesgo para la sociedad, debido a que su descomposición genera líquidos y gases con efectos nocivos para el suelo, el aire y el agua. Los colectores de basura podrían traer graves consecuencias para la salud de toda una población y, a la larga, para el medio ambiente en general.

  1. Ventajas económicas para empresas

La reutilización de materiales podría causar una reducción en los costes de la compra de materia prima. Si una empresa es capaz de producir sus propios materiales, no tendrá que gastar más dinero en sus proveedores.

Si bien la valorización de residuos implica consumo de capital, es preferible pagar este precio y dedicar menos dinero a la adquisición de más materia prima.

  1. Nuevas plazas de trabajo

Esta apuesta por la recuperación de materiales ha generado un aumento en puestos de trabajo, los llamados puestos de trabajo verde, favoreciendo así la actividad económica de los países. Se estima que cada año aumente la inversión en este sector.

La valorización de residuos no solo es una actividad recomendable, sino que se ha convertido en una acción de vital importancia para el mantenimiento de la vida en el planeta.

En ACS Recycling somos muy conscientes de ello y, por ello, nos encargamos de valorizar tus residuos de aparatos eléctrico y electrónicos (RAEE) y los de tu empresa de la mejor forma posible, anteponiendo tu comodidad y la preservación del medio ambiente.

Puedes solicitar información haciendo clic aquí.

RAEE: qué son y por qué toda empresa debe gestionarlos

Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos

Según el Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero los «Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos» o «RAEE» son todos los aparatos eléctricos y electrónicos que pasan a ser residuos de acuerdo con la definición que consta en el artículo 3. a) de la Ley 22/2011, de 28 de julio.

Qué es RAEE

RAEE es la sigla con la que se conoce a un tipo de desechos urbanos: los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos. También, se los suele denominar de manera informal como e-desechos o basura tecnológica o en inglés como e-waste o por la sigla WEEE (Waste Electrical Electronic Equipment). La denominación RAEE incluye a todos los aparatos eléctricos y electrónicos que se acercan al final de su «vida útil» y pasan a ser residuos, considerando todos aquellos componentes y subconjuntos que forman parte del producto en el momento que se desecha. Muchos de estos productos se pueden reducir, reutilizar, reciclar o recuperar.

Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos

Diferencia entre AEE y RAEE

Los Aparatos Eléctricos y Electrónicos (AEE): son todos aquellos aparatos que para funcionar debidamente necesitan corriente eléctrica o campos electromagnéticos, así como los aparatos necesarios para generar, transmitir y medir tales corrientes y campos, destinados a utilizarse con una tensión nominal no superior a 1.000 voltios en corriente alterna y 1.500 voltios en corriente continua. 

Mientras que los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE): son todos los AEE que pasan a ser residuos. Esta definición comprende todos los componentes, subconjuntos y consumibles que forman parte del producto en el momento en que se rechaza.

Acercamiento del concepto de RAEE

Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) son aquellos elementos que utilizamos diariamente en nuestros puestos de trabajo, como el material informático de la oficina, electrodomésticos del office, neveras, cafetera, y que cuando dejan de funcionar se vuelven inservibles y pasan a ser considerados como RAEE.

¿Cuántos electrodomésticos hay actualmente en los hogares y empresas españolas? ¿Cuántos pequeños aparatos eléctricos contribuyen a facilitar el trabajo de miles de personas? Y en el sector sanitario o audiovisual ¿qué cantidad de productos electrónicos se utilizan para la elaboración de pruebas médicas o la grabación e imágenes? Ante estas preguntas, cabe añadir otra más: ¿qué se hace con estos aparatos cuando dejan de funcionar? Sencillamente se convierten en residuos. Y estos se deben gestionar de forma correcta.

Tipos de RAEE

Según el Real Decreto se establecen 7 categorías de RAEE.

El Real Decreto 110/2015 de 20 de febrero sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) presentó cambios que entraron en vigor el 15 de agosto de 2018, en cuanto a la clasificación de éstos, ya que el alcance de aplicación cambió y queda establecida en 7 categorías, a diferencia de las 10 categorías establecidas anteriormente.

  1. Aparatos de intercambio de temperatura.
  2. Monitores, pantallas y aparatos con pantallas de superficie superior a los 100 cm².
  3. Lámparas.
  4. Grandes aparatos (con una dimensión exterior superior a 50 cm).
  5. Pequeños aparatos (sin ninguna dimensión exterior superior a 50 cm).
  6. Aparatos de informática y de telecomunicaciones pequeños (sin ninguna dimensión exterior superior a los 50 cm). (h3)
  7. Paneles fotovoltaicos grandes (con una dimensión exterior superior a 50 cm).

En el siguiente blog, encontraréis mucha más información sobre la clasificación de los RAEE.

Según se establece en el anexo III del real decreto, la Directiva de 2012 reduce estas categorías a 6 pero se ha considerado adecuado separar los paneles fotovoltaicos en una nueva categoría dada la singularidad de este tipo de aparatos.

Se excluye a los aparatos que se encuentran instalados y diseñados específicamente como parte de otro aparato excluido del ámbito, es el caso de los vehículos o los medios de transporte.

Asimismo, este real decreto no se aplica a los aparatos que sean necesarios para la protección de los intereses esenciales de la seguridad del Estado.

Cabe señalar que, a partir del 15 de agosto de 2018, entraron como nuevos productos declarados como RAEE, los cartuchos de tinta y tóner que contienen partes eléctricas También deben declararse pequeños materiales eléctricos, tales como enchufes; o los dispositivos de mando y protección eléctrica, como los relés.

Por qué toda empresa debe gestionar los RAEE

La importancia de gestionar los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos de manera correcta radica en las sustancias peligrosas que pueden contener. Aceites, fósforo, arsénico o mercurio son solo algunos ejemplos, cuya mala gestión afecta directamente el calentamiento global y la capa de ozono.

El reciclaje de los RAEE es una obligación legal, pero también es una labor social y comercial muy interesante para nuestros establecimientos que pueden ser un referente para los compradores.

Los RAEE no pueden ser abandonados en la vía pública o entregados a operadores o gestores no autorizados. En caso contrario, la realización de las conductas mencionadas se sancionará conforme a lo previsto en el título VII del régimen sancionador de la Ley 22/2011, de 28 de julio.

ACS Recycling es un gestor de RAEE autorizado por la Agencia de Residus de Catalunya, con planta de reciclaje propia. Tras la recogida de los residuos en las oficinas de nuestros clientes, procesamos éstos en nuestra planta central de Sant Quirze del Vallés, donde son inspeccionados, categorizados, clasificados y tratados. Descubre cómo tratamos los RAEE.

Posteriormente, se despachan para su reutilización o reciclaje. Aquellos RAEEs que no pueden ser reutilizados sufren un proceso por el cual todos los componentes son separados para llevar a cabo el reciclaje específico de cada pieza.

Valoriza tus residuos eléctricos y electrónicos y súmate a las empresas sostenibles.

¿Qué es la basura tecnológica y como reciclarla?

basura tecnológica

En 2019, el mundo generó 53,6 millones de toneladas métricas (Mt) de basura tecnológica, y solo el 17,4% de esta fue documentado oficialmente como debidamente recolectado y reciclado. Creció 1.8 Mt desde 2014, pero la generación total de desechos electrónicos aumentó en 9.2 Mt. Esto indica que las actividades de reciclaje no van a la par con el crecimiento global de la basura electrónica.

Qué es la basura tecnológica

Según el artículo 3.a del Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero, se consideran aparatos eléctricos y electrónicos (AEE), a todos los aparatos que para funcionar debidamente necesitan corriente eléctrica o campos electromagnéticos, y los aparatos necesarios para generar, transmitir y medir tales corrientes y campos, que están destinados a ser utilizados con una tensión nominal no superior a 1.000 V en corriente alterna y 1.500 V en corriente continua.

Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), también conocidos como basura tecnológica, según el art. 3.f), son todos los aparatos eléctricos y electrónicos que pasan a ser residuos de acuerdo con la definición que consta en el artículo 3.a) de la Ley 22/2011, de 28 de julio. Esta definición comprende todos aquellos componentes, subconjuntos y consumibles que forman parte del producto eléctrico o electrónico en el momento en que se desecha.

Se consideran RAEE históricos, según el art. 3.m) todos los residuos procedentes de productos introducidos en el mercado antes del 13 de agosto de 2005.

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Problemática de la basura tecnológica

Estos aparatos eléctricos y electrónicos pueden contener sustancias peligrosas, como el cadmio, mercurio, plomo, arsénico, fosforo, aceites peligrosos y gases que agotan la capa de ozono o que afectan al calentamiento global como los clorofluorocarbonos (CFC), hidro clorofluorocarbonos (HCFC), hidrofluorocarbonos (HFC), hidrocarburos (HC) ó amoniaco (NH3), que si bien son necesarias para garantizar su funcionalidad, pueden emitirse al medio ambiente o ser perjudiciales para la salud humana si, una vez que se convierten en residuos, los aparatos no se gestionen y se tratan adecuadamente.

Clasificación y tipos de basura tecnológica

Cómo se clasifica la basura tecnológica según la legislación española. El Real Decreto 110/2015 de 20 de febrero sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) presentó cambios a partir del 15 de agosto de 2018 en cuanto a la clasificación de los aparatos eléctricos y electrónicos, ya que el alcance de aplicación cambió y quedó establecida en 7 categorías, a diferencia de las 10 categorías establecidas hasta el 14 de agosto de este mismo año.

Aparatos de intercambio de temperatura

Frigoríficos, congeladores, aparatos que suministran automáticamente productos fríos, aparatos de aire acondicionado, equipos de deshumidificación, bombas de calor, radiadores de aceite y otros aparatos de intercambio de temperatura que utilicen otros fluidos que no sean el agua.

Monitores y pantallas

Pantallas, televisores, marcos digitales para fotos con tecnología LCD, monitores, ordenadores portátiles, incluidos los de tipo “notebook”.

Lámparas

Lámparas fluorescentes rectas, lámparas fluorescentes compactas, lámparas fluorescentes, lámparas de descarga de alta intensidad, incluidas las lámparas de sodio de presión y las lámparas de haluros metálicos, lámparas de sodio de baja presión y lámparas LED.

Grandes aparatos (>50cm)

Lavadoras, secadoras, lavavajillas, cocinas, cocinas y hornos eléctricos, hornillos eléctricos, placas de calor eléctricas, luminarias; aparatos de reproducción de sonido o imagen, equipos de música (excepto los órganos de tubo instalados en iglesias), máquinas de hacer punto y tejer, grandes ordenadores, grandes impresoras, cartuchos de impresión, tóner y otros consumibles relacionados grandes con partes eléctricas, copiadoras, grandes máquinas tragaperras, productos sanitarios de grandes dimensiones, grandes instrumentos de vigilancia y control, grandes aparatos que suministran productos y dinero automáticamente.

Pequeños aparatos (<50cm)

Aspiradoras, limpia moquetas, máquinas de coser, luminarias, hornos microondas, aparatos de ventilación, planchas, tostadoras, cuchillos eléctricos, hervidores eléctricos, relojes, maquinillas de afeitar eléctricas, básculas, aparatos para el cuidado del pelo y el cuerpo, calculadoras, aparatos de radio, videocámaras, aparatos de grabación de vídeo, cadenas de alta fidelidad, instrumentos musicales, aparatos de reproducción de sonido o imagen, juguetes eléctricos y electrónicos, artículos deportivos, ordenadores para practicar ciclismo, submarinismo, carreras, remo, etc., detectores de humo, reguladores de calefacción, termostatos, pequeñas herramientas eléctricas y electrónicas, pequeños productos sanitarios, pequeños instrumentos de vigilancia y control, pequeños aparatos que suministran productos automáticamente, pequeños aparatos con paneles fotovoltaicos integrados, interruptores, regletas, enchufes, relés.

Aparatos informáticos y de telecomunicaciones con componentes peligrosos

Teléfonos móviles, GPS, calculadoras de bolsillo, ordenadores personales, teléfonos, cartuchos de impresión y tóner con partes eléctricas.

Paneles fotovoltaicos

Según se establece en el anexo III del real decreto, la Directiva de 2012 reduce estas categorías a 6 pero se ha considerado adecuado separar los paneles fotovoltaicos en una nueva categoría dada la singularidad de este tipo de aparatos, de larga vida media y perfil profesional para que no distorsione las cuotas y objetivos de recogida anuales del resto de aparatos eléctricos con características más similares.

cómo se clasifican los RAEE

Cómo reciclar la basura tecnológica

Una vez que la basura tecnológica llega a las plantas autorizadas de reciclaje, como la de ACS Recycling, se les retiran los elementos contaminantes, y el resto de los componentes (plástico, aluminio, cobre o vidrio) se procesan para fabricar nuevos productos. El proceso de reciclaje de los dispositivos electrónicos es relativamente sencillo en comparación con el de otras industrias y se calcula que el 70% de cada dispositivo puede transformarse en materias primas aprovechables. La reutilización de materias primas nace del concepto de la Minería Urbana.

El objetivo siempre es recuperar los materiales contenidos en los aparatos eléctricos y electrónicos para que vuelvan a ser utilizados en una nueva cadena de valor. De este modo, la gestión de RAEE garantiza la reutilización de materiales, a la vez que minimiza el impacto de los residuos sobre el medioambiente y el agotamiento de los residuos naturales del planeta.

En nuestras instalaciones disponemos de un Centro de Preparación para la Reutilización (CPR), es el departamento que lleva a cabo la tarea de recuperar, reparar y preparar aquellos RAEE que entran a nuestra planta, bajo previa aceptación del cliente y que aún tienen una segunda vida útil.

Métodos para reciclar los RAEE

Los gestores de RAEE, como ACS Recycling, son empresas especializadas que tienen planta propia de reciclaje (no todos los gestores de RAEE tienen o tienen que tener planta propia de reciclaje, en caso de que no tengan tienen que llevarlo a dicha planta), y que permiten a las empresas cumplir con sus obligaciones medioambientales. Los gestores realizan una gestión sostenible de residuos eléctricos y electrónicos cumpliendo en todo momento con la legislación vigente

  • Recogida y transporte de RAEE

El transporte de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos se realiza de conformidad con la legislación sectorial vigente y en los términos previstos en el anexo VII del Real Decreto 110/2015.

ACS RECYCLING es una empresa dedicada a los servicios medioambientales especializada en la gestión y el reciclaje de residuos eléctricos y electrónicos (RAEE). Ubicada en pleno cinturón industrial de Barcelona, con una planta propia de reciclaje de RAEE, autorizada por la Agencia de Residuos de Cataluña, con el código de gestor E–1508.14 y código de transportista T-4618.

  • Entrada y clasificación de los RAEE

Una vez recogidos los residuos y aparatos electrónicos, se trasladan y se descargan todos ellos directamente a nuestra planta de reciclaje, especializada únicamente en RAEE. Antes de empezar a tratar los residuos electrónicos, hacemos una previa segregación manual. De esta manera, retiramos los componentes y materiales peligrosos para evitar perjudicar el correcto tratamiento que les daremos después.

  • Desmontaje y separación manual de los componentes del aparato.

Para poder aprovechar al máximo los diferentes materiales que conforman los RAEE estos requieren de un desmontaje manual, como por ejemplo las máquinas recreativas, las impresoras, las pantallas o las torres de ordenador entre otros.

  • Reciclaje mecánico, mediante la extracción y triturado de materiales.

En ACS Recycling contamos con maquinarias de última generación para la separación y segregación de los RAEE.

Confía en un profesional autorizado como ACS Recycling para gestionar el reciclaje de tus RAEE de forma adecuada y sostenible.

Beneficios de reciclar la basura tecnológica

Según un estudio publicado en 2019 por la revista Environmental Science & Technology sale 13 veces más caro extraer los minerales de yacimientos naturales que recuperarlos a partir de desechos tecnológicos para fabricar nuevos dispositivos. Para obtener minerales como el platino, el cobre o el paladio no solo hace falta excavar y procesar los materiales, sino también emplear ingentes cantidades de agua o energía. Aquí entra el concepto de economía circular, basado en el aprovechamiento de materiales de productos reciclados y en una menor dependencia de la extracción de recursos vírgenes.

El reciclaje de basura tecnológica no solo mejora la calidad del medio ambiente, sino que también trae otros beneficios. La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) considera que estos objetos, si reciben el tratamiento de reciclaje oportuno, pueden generar oportunidades cuyo valor supera los 62.500 millones de dólares anuales y crear millones de nuevos puestos de trabajo a nivel global. En ese sentido, tanto esta organización como la ONU se han marcado como meta incrementar el porcentaje global de reciclado al 30% y alcanzar el 50% en países con legislación sobre residuos eléctricos y electrónicos.

8 beneficios de contratar un gestor de RAEE

servicios medioambientales especializada en la gestión y el reciclaje de residuos eléctricos y electrónicos (RAEE).

¿Qué es un gestor de RAEE?

Un gestor de residuos es aquella persona o entidad, pública o privada, registrada mediante autorización o comunicación que realice cualquiera de las operaciones que componen la gestión de los residuos, sea o no el productor de los mismos. Un gestor de residuos no tienen porqué tener planta propia de tratamiento. El objetivo y función de los gestores es gestionar los residuos y derivarlos a plantas de tratamiento. El gestor recoge y almacena en un CRT (centro de recogida y transferencia).

No todos los gestores están autorizados para recoger los RAEE. Tienen que tener las autorizaciones correspondientes. No por ser gestor está autorizado a tocar todos los residuos. Depende de la licencia de actividades de la que dispongan. En ACS Recycling somos gestores de RAEE con planta de tratamiento de residuos eléctricos y electrónicos propia.

La normativa vigente busca reducir la eliminación de residuos electrónicos y eléctricos en vertederos, obligando a las empresas a gestionar los RAEE generados en su actividad. Esto es así por que los residuos pueden ser una importante fuente de recursos ya que pueden tener una “segunda vida”. Al no depositarlos en vertederos, y sí contar con un gestor de RAEE, se eliminan emisiones perjudiciales a la atmósfera, suelos y acuíferos.

¿Por qué un gestor de RAEE?

Los gestores de RAEE, como ACS Recycling, son empresas especializadas que tienen planta propia de reciclaje, y que permiten a las empresas cumplir con sus obligaciones medioambientales. Los gestores realizan una gestión sostenible de residuos eléctricos y electrónicos cumpliendo en todo momento con la legislación vigente

A diferencia de un asesor que, por lo general, se limita a realizar labores de asesoría; el gestor de RAEE lleva a cabo actos y asesoramiento por mandato expreso o tácito, en nombre de terceros, para gestionar sus residuos eléctricos y electrónicos. Podemos decir que contratar un gestor de RAEE te garantizará información, orientación, tramitación, certificación, gestión y tratamiento con todas las garantías.

Además, tu gestor de RAEE te ayudará en la confección de tu Declaración anual de residuos industriales o DARI, obligación legal para toda actividad industrial.

Ventajas de un gestor RAEE con planta de tratamiento propia

Somos una empresa especializada en la gestión y el reciclaje de residuos eléctricos y electrónicos. Por lo general, un gestor de RAEE no tiene por que tener planta de reciclaje propia, pero en ACS Recycling, ubicada en pleno cinturón industrial de Barcelona, contamos con una planta propia de reciclaje de residuos eléctricos y electrónicos, autorizada por la Agencia de Residuos de Cataluña, con el código de gestor E–1508.14 y código de transportista T-4618.

Ser gestor de RAEE con planta de tratamiento propia nos permite ofrecer un servicio integral y de calidad especializado para cada uno de nuestros clientes. Contribuyendo a la optimización de los procesos, reducir los costes y obtener la máxima valorización de sus residuos, siguiendo nuestra filosofía de las 4R, Reducir, Reutilizar, Reparar y Reciclar. Con el fin de ayudar a nuestros clientes a cumplir estrictamente con las obligaciones legales que marca el Real Decreto 110/ 2015. de 20 de febrero, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.

En las instalaciones de nuestra sede central, centralizamos las recogidas, clasificamos y descontaminamos los residuos y procedemos a la separación de los distintos elementos y materiales con el fin de reintroducirlos en el mercado como componentes, materias primeras recicladas o equipos reutilizados. Actividad que reduce el coste energético, la contaminación, la sobreproducción de aparatos y explotación de recursos naturales.

  • Servicio integral de recogida y tratamiento.
  • Despreocupación documental.
  • Certificados medioambientales.
  • Seguridad en el tratamiento y eliminación, si se desea, de los residuos.
  • Los RAEE que gestionamos acaban en nuestra planta y no en un vertedero de otros países.

Los 8 beneficios de contratar a un gestor de RAEE

  1. Reciclar es una responsabilidad

Actualmente es imprescindible reducir y optimizar el consumo de recursos naturales, sobretodo agua y energía. El reciclaje ayuda a salvar el medio ambiente, reduce el impacto generado por la contaminación y es una de las maneras de intentar revertir el cambio climático. Su papel es crucial, pues está directamente relacionado con la reducción de las emisiones contaminantes de CO2.

Hoy en día son muchos los beneficios de las sociedades que reciclan, reduciendo el impacto de sus RAEE a partir de la actividad que genera sobre sus clientes, empleados, accionistas, comunidades locales, medioambiente y sobre la sociedad en general.

  1. Reciclar es una obligación para las empresas

Así lo establece el Real Decreto 208/2005, de 25 de febrero, sobre aparatos eléctricos y electrónicos y la gestión de residuos, que tiene como objetivo garantizar la correcta gestión ambiental de los RAEE.

  1. Reciclar genera beneficios ambientales

Reciclar genera beneficios ambientales incalculables, pero también tiene unos costes económicos derivados de la logística necesaria para su recogida, transporte, descontaminación y desguace. Por ello, la adquisición de cada aparato eléctrico o electrónico lleva asociado un coste adicional con el que se financiará su reciclaje.

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5 Razones para reciclar los RAEE
  1. La reparación y reutilización de los aparatos eléctricos y electrónicos

Es la mejor opción ambiental, evitando así que se conviertan en residuo. Para ello se requiere una logística que permita conservar las características de los aparatos con un tipo de recogida, transporte, clasificación y almacenamiento correctos, para evitar deterioros que impedirían su reutilización. Tienes un buen ejemplo de ello en nuestro Centro de Preparación para la reutilización (CPR).

  1. Los RAEE necesitan de un tratamiento específico

El reciclaje de los RAEE requiere un tratamiento previo adecuado y, si es posible, la sustitución de los materiales y sustancias peligrosos por otros menos contaminantes. Si no se realiza un desmontaje adecuado, las sustancias peligrosas que contienen los AEE pueden contaminar los materiales recuperados.

Servicios de ACS Recycling

Y en este tratamiento es clave el proceso de extracción de minerales de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos de los RAEE. Un proceso llamado minería urbana, que ofrece muchos beneficios a las empresas.

  1. Ahorro de tiempo

Los gestores de RAEE permiten a las empresas obtener un ahorro significativo de tiempo, haciendo que sus empleados se dediquen a las tareas propias del proceso operativo. Además, también el personal administrativo tiene un apoyo significativo a la hora de recibir orientación y ayuda para aligerar su carga de trabajo.

  1. Cualificación y especialización

Es muy importante que tu gestor RAEE te ofrezca atención y asesoramiento medioambiental para cumplir con todas las obligaciones medioambientales. Ese apoyo se traducirá en una seguridad tanto con la legalidad de los trámites administrativos como con la seguridad de la correcta gestión y tratamiento de tus residuos eléctricos y electrónicos.

  1. La posibilidad de resolver dudas

Un gestor RAEE debe darte soluciones para resolver cualquier duda sobre el tratamiento de los residuos eléctricos y electrónicos de tu empresa. En ACS Recycling contamos con un equipo especializado que te asesorará para que cumplas con toda la normativa legal en la gestión de tus RAEE.

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¿Cómo se está combatiendo el Cambio Climático?

cambio climático

Acuerdo de París sobre el cambio climático

El Acuerdo de París es un tratado internacional sobre el cambio climático jurídicamente vinculante. Fue adoptado por 196 Partes en la COP21 (Conferencia sobre el Cambio Climático) en París, el 12 de diciembre de 2015 y entró en vigor el 4 de noviembre de 2016.

Su objetivo es limitar el calentamiento mundial a muy por debajo de 2ºC, preferiblemente a 1,5 ºC, en comparación con los niveles preindustriales.

Para alcanzar este objetivo de temperatura a largo plazo, los países se proponen alcanzar el máximo de las emisiones de gases de efecto invernadero lo antes posible para lograr un planeta con clima neutro para mediados de este siglo.

La aplicabilidad del Acuerdo comenzó en 2020, tras la finalización de la vigencia del Protocolo de Kioto. Hasta el 3 de noviembre de 2016, este instrumento internacional había sido firmado por 97 partes, lo cual comprende 96 países firmantes individualmente y la Unión Europea, la cual ratificó el acuerdo el 5 de octubre de 2016. De esta manera, se cumplió la condición para la entrada en vigor del acuerdo (Artículo 21,1) al ser ratificado por más de 55 partes, que suman más del 55 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

¿Por qué la Conferencia se llama COP21?

La Conferencia sobre el Cambio Climático de París se conoce oficialmente como la 21ª Conferencia de las Partes (COP) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), órgano de la ONU responsable del clima, cuya sede se encuentra en Bonn, Alemania. La Conferencia también fungirá como la 11ª Reunión de las Partes en el Protocolo de Kioto.

La COP se lleva a cabo anualmente para tomar decisiones que fomenten la implementación de la Convención y para combatir el cambio climático. La COP21 tomará lugar de forma simultánea con la CMP11, la 11ª reunión de las Partes en el Protocolo de Kioto, misma que supervisa la implementación de dicho Protocolo y las decisiones tomadas para incrementar su efectividad.

¿Cómo funciona el Acuerdo de París?

La aplicación del Acuerdo de París requiere una transformación económica y social, basada en la mejor ciencia disponible. El Acuerdo de París funciona en un ciclo de cinco años de medidas climáticas cada vez más ambiciosas llevadas a cabo por los países. En 2020, los países presentaron sus planes de acción climática conocidos como contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC), sigue leyendo para saber más para saber las contribuciones de España..

¿Qué está haciendo la UE con el Cambio climático?

Es muy evidente que estamos viviendo cambios climáticos del planeta que están transformando el mundo. En los últimos 20 años hemos visto 18 de los años más cálidos registrados, a igual que una gran variedad de fenómenos meteorológicos extremos, cada vez más frecuentes y devastadoras, como incendios que arrasan Australia, olas de calor, inundaciones…

Los científicos advierten de que, si no se actúa urgentemente, es probable que el calentamiento global supere en 2060 los 2 ºC por encima de los niveles preindustriales, y podría incluso llegar a los 5 ºC antes de finales de siglo.

Aunque para muchos este pequeño cambio no signifique nada, tan solo estos 2 ºC pueden ser devastadores, sobre la naturaleza, irreversible para muchos ecosistemas y la perdida de biodiversidad. El aumento de las temperaturas y la intensificación de los fenómenos meteorológicos también se traducirá en enormes costes para la economía de la UE y mermará la capacidad de los países de producir alimentos.

¿Qué soluciones plantea la UE?

El cambio climático es un desafío mundial que requiere una respuesta de todos los estados miembros del planeta. La UE está decidida a contribuir a aumentar el nivel de ambición mundial y está dando ejemplo.

La UE es uno de los signatarios del Acuerdo de París, que pretende limitar el calentamiento del planeta muy por debajo de 2 ºC y promover medidas para limitarlo a 1,5 ºC.

Los dirigentes de la Unión Europea han refrendado el objetivo de lograr la neutralidad climática de aquí a 2050, conforme al Acuerdo de París.

Objetivos para 2030

En 2014, se acordó el marco de actuación en materia de clima y energía hasta el año 2030 con un conjunto más ambicioso de objetivos para el periodo 2021-2030. Mediante esos objetivos, la UE se comprometió a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 40 % para 2030 con respecto a los niveles de 1990.

El marco de actuación contiene políticas y objetivos para que la economía y el sistema energético de la UE sean más competitivos, seguros y sostenibles. También ha servido para reformar el RCDE y adoptar normativa de seguimiento y notificación, y ha puesto de manifiesto la necesidad de disponer de planes nacionales en materia de clima y energía y de estrategias a largo plazo.

En diciembre de 2020, se dan cuenta de la necesidad de aumentar la ambición en materia climática, también conforme al Acuerdo de París, el Consejo Europeo refrendó un nuevo objetivo de reducción de emisiones para 2030. Los dirigentes de la UE acordaron un objetivo vinculante para la UE de reducción interna neta de las emisiones de gases de efecto invernadero, de aquí a 2030, de al menos un 55 % con respecto a los valores de 1990.

  • impulsar el crecimiento económico sostenible,
  • crear empleo,
  • generar beneficios en materia de salud y medio ambiente para la ciudadanía de la UE,
  • contribuir a la competitividad global a largo plazo de la economía de la UE mediante la promoción de la innovación en tecnologías ecológicas.

Objetivos para 2050

En diciembre de 2019, los dirigentes de la UE refrendaron el objetivo de alcanzar una UE climáticamente neutra para 2050. En sus Conclusiones, los dirigentes de la UE pedían al Consejo que impulsara los trabajos sobre el Pacto Verde Europeo puesto en marcha por la Comisión Europea.

Reconociendo que es necesario instaurar un marco facilitador para asegurar una transición a la neutralidad climática que sea eficiente en términos de costes, así como socialmente equilibrada y equitativa, y que tenga en cuenta las distintas circunstancias nacionales, los dirigentes de la UE destacaron que la transición a la neutralidad climática brindará oportunidades económicas, sociales y tecnológicas significativas.

En vista del compromiso político de los dirigentes de la UE, y de conformidad con el Acuerdo de París, los Estados miembros de la UE están elaborando sus estrategias a largo plazo para un desarrollo con bajas emisiones para presentarlas a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. En marzo de 2020, los ministros de Medio Ambiente de la UE adoptaron la estrategia climática de la UE a largo plazo.

Ley Europea del Clima

Uno de los elementos del Pacto Verde Europeo, la Ley Europea del Clima, tiene por objeto fijar en la legislación el objetivo de una Europa climáticamente neutra de aquí a 2050. Los ministros de Medio Ambiente de la UE alcanzaron un acuerdo acerca de una orientación general sobre la propuesta de Ley Europea del Clima que incluye un nuevo objetivo de la UE de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 del 55 % como mínimo respecto de 1990, siguiendo las orientaciones del Consejo Europeo de los días 10 y 11 de diciembre de 2020.

Contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC)

En sus contribuciones determinadas a nivel nacional (conocidas como NDC por sus siglas en inglés), los países comunican las medidas que tomarán para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero con el fin de alcanzar los objetivos del Acuerdo de París. Los países también comunican en dichas contribuciones las acciones que tomarán para crear resiliencia y adaptarse a los efectos del aumento de las temperaturas.

Contribuciones de España al acuerdo

A pesar de que España avanza en una senda climática óptima, con buenas acciones como el impulso de la ley climática, aún se encuentra muy alejada de las recomendaciones científicas para cumplir con el Acuerdo de París, al apostar solo por una reducción de las emisiones del 23 % para 2030 respecto a 1990.

Con los objetivos actuales del Gobierno no estamos alineados con los compromisos adquiridos con París, lo que demuestra la gran brecha existente entre lo que aporta Europa y España, ha avanzado Tatiana Nuño, responsable de cambio climático de Greenpeace, durante la rueda de prensa para hacer un balance de los cinco años desde que se firmó dicho pacto.

La Comisión para la Transición Ecológica del Congreso de los Diputados ha analizado a principios de Febrero de 2021 el proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética con el propósito de que quede definitivamente aprobada en esta primavera. La ponencia ha debatido los artículos 1 a 7, que fijan el ritmo en la reducción de emisiones de CO2 planteado por el Gobierno. Tal y como está en la actualidad, el texto legislativo propone lo siguiente:

  • España deberá alcanzar la neutralidad climática no más tarde de 2050.
  • Hacia ese objetivo, en 2030 las emisiones del conjunto de la economía española deberán reducirse en al menos un 20% respecto al año 1990.
  • Al finalizar la próxima década, como mínimo el 35% del consumo final de la energía deberá ser de origen renovable.
  • En el caso del sistema eléctrico, la presencia renovable deberá ser de al menos un 70% en 2030.
  • para entonces, las medidas de eficiencia energética tendrán que reducir el consumo de energía primaria en, al menos, un 35 %
  • Antes de mitad de siglo, el sistema eléctrico de España deberá ser 100% renovable.

En las reuniones previas de la Comisión, que ha estado meses escuchando a los expertos y sectores afectados por la futura norma, se había observado un alto nivel de consenso respecto a la necesidad de contar con una Ley que habilite medidas más firmes y urgentes para hacer frente a la crisis climática. Cabe recordar aquí que a principios de 2020 el Gobierno declaró la emergencia climática.

¿Qué es la Minería Urbana?

minería urbana

La minería urbana consiste en extraer minerales de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, los RAEE, y de los residuos de pilas y acumuladores, los RPA. Este concepto pretende reducir la extracción de materias primas como el indio, el oro, el wolframio entre otros, y minimizar los costes de energía y consumo de agua en su extracción natural.

El concepto de minería urbana ha crecido en los últimos años debido al aumento de estos residuos y la legislación de la basura electrónica.

Origen de la minería urbana

Este concepto no tan novedoso aparece durante la década de los 80 en Japón, cobrando más fuerza y resonancia en países desarrollados debido al incremento del uso de las nuevas tecnologías en nuestro día a día y los componentes de su interior. Por este motivo, nuestros electrodomésticos, los móviles, ordenadores o son una fuente de componentes con mucho valor. De hecho, algunos de los dispositivos que usamos en nuestra rutina diaria pueden contener hasta 60 elementos de la tabla periódica como el cobre, el hierro, e incluso el oro y la plata.

Gracias a los procesos de reciclaje, estos materiales pueden ser extraídos y utilizados de nuevo para fabricar nuevos aparatos. De este modo, se contribuye además a la Economía Circular y se les da una segunda vida al reintroducirlos al mercado.

Beneficios de la Minería Urbana

El principal beneficio de la Minería Urbana tiene una relación directa con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), pues la recuperación de materiales para darles una nueva vida contribuye al ODS número 12 para garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles. Además, evita el desabastecimiento de determinadas materias primas en el mundo. Estos objetivos fueron desarrollados por la Asamblea General de Naciones Unidas en 2015 enfocados para 2030. Un plan de acción a favor de las personas, el planeta y el cuidado del medio ambiente.

La recuperación de materiales y el reciclado de metales tienen beneficios significativos en comparación con la minería en términos de uso de la tierra, de consumo de energía, emisión de sustancias peligrosas, generación de residuos y emisiones de dióxido de carbono (CO2), principal gas de efecto invernadero.

Por ejemplo, la producción de 1 kg de aluminio mediante el reciclado utiliza sólo 1/10 parte o menos de la energía requerida para la producción primaria, y evita la generación de 1,3 kg de residuos de bauxita17, 2 kg de emisiones de CO2 y 0,011 kg de emisiones de dióxido de azufre (SO2), así como los impactos y las emisiones asociadas con la producción de los elementos de aleación utilizados en aluminio, sin pérdida de valor de la materia.

Un teléfono móvil puede ser fuente de más de 40 materiales

Un teléfono móvil puede ser fuente de más de 40 materiales. Los hay comunes como el cobre o el estaño y otros más preciados como el citado oro, la plata o el paladio. Si tenemos en cuenta datos como el que se publicó el año pasado, que daba por hecho que 5.000 millones de personas en el planeta ya tienen teléfono móvil, tenemos un argumento más que sólido para entender por qué la minería urbana es una actividad al alza.

Según la Oficina Internacional del Reciclaje, reciclar chatarra de acero permite ahorrar un 75% en consumo energético si lo comparamos con el procesado del mineral de hierro. En el caso del cobre el ahorro es todavía mayor, de hasta el 85%.

Elementos que se están agotando

Hay elementos cuya utilización está seriamente comprometida en los próximos 100 años, debido a su abuso y explotación. Un ejemplo es el indio (In). Se usa en todas las pantallas planas (LED, QLED, OLED) de los smartphones, pantallas de ordenador… como parte de una película conductora transparente de óxido de indio y estaño. También se emplea en láseres para fibra óptica y para soldadura en frío de componentes eléctricos.

Hoy en día, en el caso del indio, sus minas son muy dispersas, ya que os grandes yacimientos ya han sido completamente explotados. Este material aparece concentrado junto a otros como el zinc, y por ello se considera un subproducto en la extracción del zinc. Estudios recientes han destacado que este elemento importante para los aparatos eléctricos y electrónicos, solo durará unos 20 años, luego el precio de este se disparará por su escasez.

Otro ejemplo es el litio; este elemento es clave para la fabricación de baterías de coches eléctricos, híbridos y para muchas baterías ligeras de nuestros teléfonos inteligentes, tabletas, etc. Muy conocido por sus efectos y la explotación que ha tenido. Por ejemplo, si todos los vehículos que fabricamos hoy llevaran baterías de litio, necesitaríamos una cantidad tan elevada que sobrepasa la disponible en la naturaleza.

Otros metales y minerales de conflicto

¿Qué podemos decir de nuestros teléfonos inteligentes que tenemos todos? Un teléfono móvil corriente como el que tienes, puede incorpora 30 elementos diferentes. Algunos de ellos, como el estaño, el tántalo, el wolframio y el oro, forman parte de minerales que se extraen en zonas de conflicto y en condiciones de explotación laboral…

En Europa se están cambiando hasta 10 millones de teléfonos inteligentes mensualmente, una gran cantidad, lo que significa que se puede recuperar muchos materiales de estos 10 millones de teléfonos en su conjunto. Todos estos elementos forman parte de una lista de metales y minerales críticos elaborada por la UE. Existe un alto riesgo de que su suministro se pueda interrumpir.

El problema viene cuando, muchos de los yacimientos más ricos de los metales ya han sido explotados. A medida que la ley del mineral disminuye en la mina, el consumo total de energía por tonelada de mineral extraída parece aumentar.

Un ejemplo son las minas de cobre que se encuentran en Chile. La ley de mineral promedio ha disminuido aproximadamente un 28,8 % en solo diez años. Se ha observado un incremento del consumo energético en esas minas del 46 % entre 2003 y 2013, mientras que el aumento de cobre producido para ese mismo período es del 30 %.

El premio de la Minería Urbana

Desde 2011 se entrega un galardón para la difusión de la economía medioambiental. Este premio es otorgado anualmente, en un congreso especializado en minería urbana. La intención de este galardón es visibilizar los méritos y servicios para el fomento y aplicación de la economía circular. En 2019, el jurado compuesto por profesionales del CCI y la CEMa eligió como ganador del Premio a la Gestión Ambiental al proyecto de la empresa LampTroyer presentado por Osvaldo Glat para la reducción y separación de mercurio contenido en luminarias.

Beneficios de las sociedades que reciclan

Vivimos en una sociedad que no esta acostumbrada a separar los residuos en sus contenedores correspondientes. Separar los residuos y dejarlos en el contenedor que toca cuesta más que echar toda la basura en una misma bolsa y tirarla, que ya vendrá alguien a recogerla y se la llevará.

Reciclar cuesta si no somos conscientes de sus ventajas para el medio ambiente, la economía o la salud. Estos son algunos de los beneficios que el reciclaje reporta a las empresas que lo practican.

Disminuir la cantidad de basura del entorno

Los residuos son ese proceso pesado que pocos tienen en cuenta y que se ponen en medio mientras trabajamos, pero que siempre están ahí. La cantidad de basura generada, lejos de reducirse, aumenta año tras año a nivel mundial. Así lo destaca la ONU en algunos de sus estudios y en otros blogs que hemos tratado este asunto. La generación mundial de residuos sólidos urbanos (RSU) se duplicará en 2025 y será más del triple a finales del siglo. No podemos ni imaginar las consecuencias terribles que puede tener si no actuamos al respecto.

La basura que no se recicla no desaparece como por arte de magia, aunque ya no se encuentre en nuestra zona visible, sino que normalmente acaba en vertederos. Especialmente preocupantes son los de países que reciben la basura que nadie quiere y que amenazan el medio ambiente y la salud de millones de personas. El Atlas de la Basura, elaborado por un grupo de expertos internacionales en residuos, señala dónde se encuentran los mayores vertederos del mundo, como el de Jam Chakro, en Pakistán, cuya basura podría cubrir más de 288 campos de fútbol. Por ello, al reciclar, evitamos que los residuos acaben en vertederos, o todavía peor, en nuestro entorno sin control alguno, y se desaprovechen sus beneficios. Por no hablar de cómo se están llenando los océanos de basura.

Cuidan más la naturaleza

El impacto ambiental de generar nuevos productos se reduce si las materias primas provienen del reciclaje. No es lo mismo fabricar papel desde cero que utilizar papel usado para producir uno nuevo. El ejemplo podría servir para cualquiera de los otros materiales que se reciclan en la actualidad. Asimismo, la contaminación del agua, el suelo o el aire generado por la extracción de nuevas materias primas se reduce. Cuanta más diversidad de materiales reciclemos, cuidaremos mejor de la naturaleza. Y lo mismo pasa con los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. Te dejamos este blog al respeto.

Gastan menos energía

Con el reciclaje, la creación de nuevos productos necesita menos energía. Por ejemplo, el simple gesto de reciclar una lata de refresco ahorra el 95% de la energía que se necesita para fabricar una nueva. A simple vista no parece que tenga beneficios inmediatos para cada uno y para las empresas, pero hay que pensar un poco es perspectiva y en el futuro. La energía es lo que mueve al mundo. Encender la luz de casa, cargar la batería del teléfono móvil, ir en coche al trabajo o crear nuevos productos consume energía. Para ello hoy en día se utiliza en gran parte petróleo y carbón, combustibles fósiles que no destacan precisamente por su amabilidad con el entorno. Tener un poco más de conciencia a la hora de deshacernos de los productos no cuesta nada, al principio puede ser más tedioso, pero al poco tiempo se coge el hábito y sale automático.

Reducen el impacto del cambio climático

Ya nadie pone en duda que el cambio climático es real y que es una de las mayores amenazas a las que se enfrenta la humanidad de aquí a los próximos años. El calentamiento global se produce por la excesiva emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera, principalmente dióxido de carbono (CO2), fruto de las actividades humanas. El reciclaje, gracias a su menor consumo de energía y materiales, contribuye a una menor emisión de CO2. Lo que repercute en muchas cosas diarias.

Generan más puestos de trabajo

El reciclaje es una actividad que forma parte de la denominada economía verde que la Unión Europea quiere impulsar por su capacidad de “aumentar la prosperidad mientras se conservan los sistemas naturales que nos sustentan”.

En Europa se recicla aproximadamente un 42% de los residuos generados y en el sector del reciclaje hay empleados 1,8 millones de personas. Si esta cifra de reciclaje llegara al 70%, se podrían llegar a generar más de 500.000 puestos de trabajo nuevos.

En ACS Recycling podemos ayudar a las empresas

Según las necesidades, dejamos a disposición de nuestros clientes distintos tipos de contenedores, adaptados a sus necesidades, para depositar los RAEE que generan. De esta manera, conseguimos una maximización de la eficiencia en cada recogida y supone una separación y diferenciación de residuos.

Asamblea Ciudadana del Cambio Climático

En los inicios de este año 2020, se aprobó la Declaración ante la Emergencia Climática, donde el Gobierno manifestó 30 líneas de acción para poner en marcha, de las cuales 5 serían en los próximos 100 días des de su aprobación. Una de ellas, en la que nos queremos centrar hoy es la Asamblea Ciudadana del Cambio Climático.

Hace muchos años en los que se lucha para reclamar una participación ciudadana directa en la toma de decisiones para afrontar la crisis climática a la que estamos viviendo. Por ello existen las diferentes asambleas con nombres distintos, en función de cada país.

¿Qué es la Asamblea Ciudadana del Cambio Climático?

Las Asambleas Ciudadanas del Cambio Climático son espacios abiertos de aprendizaje, debate y decisión de la sociedad civil, donde se establece un diálogo sobre temas relevantes que afectan a toda la sociedad y llegan a conclusiones sobre lo que creen que se debería hacer. Cada País tiene su propia asamblea para tratar los temas y añadir posibles acciones para frenar el cambio climático.

Ventajas de la Asamblea Ciudadana del Cambio Climático

  • La primera ventaja de la Asamblea Ciudadana es la independencia real: se compone de unas 150 personas seleccionadas por un sorteo representativo que refleja la realidad social del país.
  • La segunda clave de la Asamblea Ciudadana es la transparencia y la visibilidad: gente de la calle, debidamente informada por científicos y académicos independientes, actores sociales y ONGs deliberan sobre la situación de emergencia climática y social, proponiendo acciones basadas en criterios de justicia social y de interés colectivo. Estas deliberaciones y sus resoluciones finales se retransmiten en canales televisivos públicos y son visibles para el resto de la ciudadanía, que también puede participar mediante una plataforma digital.

Asamblea Ciudadana en España

Según la propuesta del Gobierno de Pedro Sanchez, la Asamblea Ciudadana estará formada por 150 personas seleccionadas por un sorteo representativo por sexo, edad, nivel de estudios, categorías profesionales y territorios. Esto garantiza la independencia y transparencia del proyecto, frente a los lobbies y las presiones de distintos grupos. Los seleccionados, recibirán la información y formación necesaria por parte de expertos y científicos externos, para que el debate y la toma de decisiones sea sólido y fundamentado. Además, la Asamblea incluirá una representación juvenil, porque se entiende que las nuevas generaciones adquirirán mayor protagonismo en la Crisis Climática.

La Asamblea Ciudadana en Europa

Aunque el proyecto se mencionó a principios de año, con la llegada de la pandemia mundial en la que estamos sometidos de la COVID-19, se paralizó el proyecto. Sin embargo, en países como Francia o Reino Unido las asambleas se organizaron meses antes por lo que se ha trabajado telemáticamente.

La Convención Ciudadana por el Clima de Francia presentó, en junio, un informe elaborado durante meses de trabajo, con 149 propuestas orientadas a reducir el 40% de la emisión de los gases de efecto invernadero, que será estudiado por el Gobierno de Macron.

Del mismo modo, la Climate Assembly Uk publicó el pasado mes de junio su informe provisional, diseñado para lograr el objetivo de cero emisiones.

El Ecodiseño

ecodiseño para la sostenibilidad ambiental

El ecodiseño consiste en incorporar criterios ambientales en la fase de concepción y desarrollo de cada producto o servicio, con el objetivo de disminuir los impactos ambientales en las diferentes fases de su ciclo de vida, ya sea desde la producción hasta la eliminación del mismo.

Los productos y servicios le dan más importancia al factor ambiental como requisito indispensable de estos. Ha llegado a tal punto por legalidad y necesidad, que llega a un nivel de importancia como otros fatores de coste, seguridad y calidad.

¿Qué es ecodiseño?

El ecodiseño puede definirse como las “acciones orientadas a la mejora ambiental del producto en sus diferentes etapas, mediante la mejora de la función, selección de materiales menos impactantes, aplicación de procesos alternativos, mejora en el transporte y en el uso, y minimización de los impactos en la etapa final de tratamiento”.

Un claro ejemplo que podemos percibir es el caso de Estrella Damm, que sustituye sus anillas de plástico por cartón 100% biodegradable.

El ecodiseño consiste en la consideración de criterios ambientales durante el diseño y desarrollo de productos y servicios, al mismo nivel en el que son tenidos en cuenta otros criterios relativos a la calidad, legislación, costes, funcionalidad, durabilidad, ergonomía, estética, salud y seguridad. Como resultado, los productos ecodiseñados son innovadores, tienen un mejor comportamiento ambiental y una calidad al menos tan buena como su equivalente en el mercado.

¿Por qué el ecodiseño es tan importante?

El ecodiseño puede beneficiar al mismo tiempo a las empresas, a los usuarios y a la sociedad debido a que responde al interés común de obtener productos más eficientes, tanta económica como ambientalmente:

  • El productor fabrica productos utilizando menos materiales, agua, energía, etc. y genera menos residuos que tienen que ser debidamente gestionados. En consecuencia, los costes de fabricación se reducen.
  • El usuario compra un producto más duradero, que necesita menos energía o consumibles para funcionar y que puede ser fácilmente reparable si es necesario.
  • La sociedad se beneficia de una mayor disponibilidad de recursos, que pueden ser destinados para otros productos y servicios. Gracias a la prevención de los impactos ambientales se ahorra también en costes de tratamiento y recuperación.

¿Conoces que son los electrodomésticos sostenibles?

Principios básicos del ecodiseño

  1. Reducción de material

Realización de productos con cantidades optimizadas de materiales y energías, permitiendo reducción de recursos y reducción de las emisiones para el medioambiente.

  1. Diseño por desmontaje

Tarde o temprano, depende del producto, este deberá cerrar su ciclo de vida y debe ser reciclado y para ello deberá ser previamente desmontado. Por ello es fundamental evitar formas y sistemas que puedan dilatar en el tiempo los procedimientos de desmontaje, así como hacer reconocibles los materiales de los distintos componentes para que puedan ser fácilmente identificables y reutilizables o reciclables.

  1. Materiales BIO

Cuantos menos materiales y uso de materiales más naturales y sus derivados mejor.

  1. Durabilidad

Un objeto es más respetuoso con el medio ambiente cuanto mayor es su vida útil, ya que algo que aún se utiliza no ha de ser sustituido. Por ello la utilización de formas y materiales duraderos son un principio básico del ecodiseño. La obsolescencia programada sigue siendo un problema, a igual que el desconocimiento de la sociedad que cambia de AEE continuamente cuando los antiguos funcionan correctamente.

  1. Multifuncionalidad, reutilización y reciclaje.

Un producto multifuncional es aquel que sin ninguna modificación puede ser útil para varias funciones.

Un producto reutilizable es aquel que mediante modificaciones formales o estructurales puede volver a ser útil. Como hacemos en ACS Reuse.

Un producto reciclable depende de los materiales con los que está fabricado, pues son estos los que prolongan su vida útil.

  1. Reducción dimensional

Un ecodiseño está diseñado partiendo de las siguientes premisas: compactar, reducir y limitar el consumo durante el transporte. Ahorrando tiempo y espacio en cada viaje, de esta manera menor será el impacto ambiental de las emisiones de CO2.

  1. Uso de la tecnología

El uso de las nuevas tecnologías puede mejorar la eficiencia de los productos.

  1. Disminución de las emisiones

Es necesario crear nuevas formas de producción en las que los ciclos industriales sean abiertos y estén relacionados, de forma que se generen flujos de materiales y energías. Así todo podría tener uso y el sistema sería más estable a largo plazo.

Reciclaje electrónico

el problema de los RAEE para el medioambiente

ACS Recycling es una empresa especializada en la gestión y el reciclaje electrónico.

Somos una planta finalista especializada en la gestión y el reciclaje electrónico, dedicados a los servicios medioambientales. Ubicada en Sant Quirze del Vallés en pleno cinturón industrial de Barcelona, con una planta propia de reciclaje de RAEE, autorizada por la Agencia de Residuos de Cataluña, con el código de gestor E – 1508.14 y código de transportista T-4618.

En ACS RECYCLING trabajamos con pequeñas, medianas y grandes empresas, organismos públicos y los principales sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor (SCRAP).

Servicios de reciclaje de aparatos eléctricos y electrónicos

Ofrecemos un servicio de calidad especializado para cada uno de nuestros clientes, para contribuir a la optimización de sus procesos, reducir los costes y obtener la máxima valorización de sus residuos, siguiendo nuestra filosofía de las 4 R; Reducir, Reutilizar, Reparar y Reciclar. Con el fin de ayudar a nuestros clientes a cumplir estrictamente con las obligaciones legales que marca el Real Decreto 110/ 2015.

En las instalaciones de nuestra sede central, ubicadas en Sant Quirze del Vallés (Barcelona), centralizamos las recogidas de RAEE, o en su defecto la descarga, clasificamos y descontaminamos los residuos. Posteriormente procedemos a la separación de los distintos elementos y materiales con el fin de reintroducirlos en el mercado como componentes, materias primeras recicladas o equipos reutilizados. Actividad que reduce el coste energético, la contaminación, la sobreproducción de aparatos y explotación de recursos naturales.

empresa reciclaje elctrónico

Valor añadido para nuestros clientes

Nuestra empresa está enfocada en dar servicio a las empresas, aunque disponemos de un servicio de asesoramiento medioambiental para todos los públicos, donde intentamos poner nuestro grano de arena para que el residuo eléctrico y electrónico sea procesado correctamente, ayudando a todos nuestros clientes asesoramiento para su cumplimiento legal sobre el medio ambiente.

En ACS RECYCLING, creemos que para concienciar hay que conocer, es por esto que ofrecemos formaciones de carácter profesional a diferentes empresas y formaciones de carácter académico a escuelas y universidades.

Falta de reciclaje electrónico

Según las cifras del informe Global E-waste Monitor 2017, España generó en 2016, 930.000 toneladas de residuos eléctricos y electrónicos. Los datos apuntan que tan solo se gestionaron correctamente 198.000 toneladas, lo que representa un 21% del total del residuo producido.

La recogida de residuos eléctricos y electrónicos (RAEE) se realiza a través de los conocidos sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor (SCRAP) y de los gestores de residuos autorizados.

Cada vez, las empresas son más conscientes de sus obligaciones medioambientales, pero es de vital importancia que la sociedad en particular también sea sensible a esta situación, ya que gran parte de los electrodomésticos de uso particular, terminan obsoletos en casa o depositados en la basura orgánica. Conoce uno de los trámites obligatorios para las empresas, como el DARI en Cataluña.

Situación del entorno

El principal problema en que nos enfrentamos es la rápida y creciente producción de aparatos eléctricos y electrónicos (AEE). Años atrás, un electrodoméstico permanecía mucho tiempo en una casa particular, hoy en día, la sociedad tiene por costumbre hacer una renovación constante. La Unión Europea ya esta tomando medidas al respeto, y por ello te interesará leer este blog sobre electrodomésticos sostenibles.

Todas las empresas que trabajamos en el sector tenemos la obligación de seguir concienciando a la sociedad sobre las consecuencias medioambientales de una incorrecta gestión de RAEE.

Los RAEE se fabrican con componentes muy nocivos para la tierra y la salud, como puede ser el plomo, cadmio, mercurio, así como diferentes plásticos no degradables. El incorrecto reciclado de los mismos afecta directamente a las aguas, ríos, lagos, mares y áreas verdes.

Algunos de los residuos eléctricos y electrónicos más contaminantes son las tarjetas electrónicas, las lámparas fluorescentes, los ordenadores, las pantallas y los teléfonos móviles.

Para tener una referencia, la batería de un teléfono móvil puede contaminar hasta 50.000 litros de agua, y un televisor hasta 80.000 litros de agua con las substancias metálicas, plomo y fósforo. Teniendo en cuenta estos datos, nos podemos imaginar las graves consecuencias que pueden derivar a todo ser vivo que habite en el agua.

Estos residuos también pueden ser muy perjudiciales a nivel atmosférico. El incorrecto reciclado de los aparatos de aire acondicionado afecta muy perjudicialmente a la capa de ozono, debido a la destrucción que ocasionan los gases altamente contaminantes CFC.

Actualmente, los países desarrollados envían gran cantidad de estos residuos a los países subdesarrollados. Son estos los que presentan unos riesgos ambientales y sanitarios muy alarmantes, que aparte de contaminar el entorno pueden afectar negativamente a la salud humana, provocando graves enfermedades e intoxicaciones

En consecuencia, la mortalidad de estos países se ve directamente afectada al no tener sistemas sanitarios sólidos.

Comparte este blog para concienciar a la gente de la importancia de reciclar aparatos eléctricos y electrónicos. Como se ha comentado anteriormente, solo se está reciclando entre el 20% y el 25% de los AEE. ¡Entre todos podemos hacer de este mundo un lugar mejor!

Let’s make it! #thinkingreen